sábado, 13 de abril de 2013


Pescado cocinado en la Edad de Hielo


Los cazadores de la Edad de Hielo crearon objetos de cerámica para cocinar pescado, una técnica pionera que nació en el actual Japón hace 15.000 años e impulsó el desarrollo del sedentarismo, según publica hoy la revista científica Nature y recoge la agencia Efe.
Investigadores británicos, holandeses, suecos y japoneses responden por primera vez a la pregunta de por qué se creó la cerámica, en un estudio que analizó restos de vasijas japonesas Jomon, consideradas las más antiguas del mundo, según dijeron a Efe.
"De esos restos extrajimos lípidos (compuestos orgánicos), algo que nunca pensamos que sería posible", explicó Oliver Craig, director del equipo que ha descubierto los motivos que impulsaron la creación de cerámica principalmente en Asia, una "moda" que tardó mucho en extenderse hasta otras zonas habitadas del mundo.
"No sabemos por qué tardó tanto en expandirse, quizás en Europa tenían tecnologías alternativas para procesar los alimentos. Hemos encontrado restos de cerámica que tenía el mismo uso en Norteamérica, Centroamérica, África y Oriente Próximo, pero todo eso es posterior a lo hallado en Asia", apuntó Craig.
Los restos encontrados en estas vasijas demuestran que en ellos se cocinó pescado en su inmensa mayoría y se trató esencialmente de "experimentación" con estos alimentos más que práctica generalizada, en palabras de este investigador de la Universidad inglesa de York.
"Creemos que el uso de cerámica en el último período de la Edad de Hielo fue experimental ya que sólo se producía en pequeñas cantidades y las vasijas no son muy grandes", señaló.
Con estas pruebas, los investigadores manejan la posibilidad de que fueran utilizadas en rituales (fiestas especiales, para mezclar alimentos y crear nuevos sabores), o bien que se emplearan para celebrar la llegada de alimentos estacionales, "como el salmón".
"Hasta después de la Edad de Hielo no se produce a mayor escala, lo que probaría que fue entonces cuando empezó a formar parte de la vida cotidiana a la hora de procesar alimentos", añadió Craig.
Pese a su uso más reducido, los investigadores consideran probado que en estos objetos de la Edad de Hielo se "cocinó" pues hay pruebas de que el pescado "se carbonizó en su interior", que era la forma en que los cazadores utilizaban el fuego para transformar la materia prima.
Existe una relación directa entre el pescado y el desarrollo de las vasijas, ya que éstas se encontraron en mayor cantidad junto a entornos acuáticos con numerosos recursos que favorecieron la creación de cerámica.
"Sólo hemos encontrado una vasija con restos de carne y parecía proceder de un animal rumiante, como un ciervo. Parece que preferentemente usaron cerámica para cocinar pescado", afirmó Craig.
El descubrimiento ayudará a comprender los motivos que movieron a estos cazadores a adoptar esa práctica, que se volvió común en los primeros asentamientos de granjas y que, según los expertos, impulsó el desarrollo de los primeros pueblos sedentarios.

Sediba, el eslabón que faltaba en la evolución

  • Este Australophitecus se postula como uno de los parientes más cercanos a los primeros humanos, como publica «Science»

Resuelto. El puzle del Australopithecus sediba ya no tiene secretos. Su descubridor, Lee Berger, director del proyecto y profesor del Instituto de Estudios Evolutivos de la Universidad de Witwatersrand (Australia), junto a un amplio grupo de expertos, ha reconstruido el esqueleto del homínido, cuyos restos se descubrieron hace cinco años. A partir de los vestigios óseos de dos osamentas que se hallaron en una cueva, el equipo de expertos ha dado forma al «eslabón pérdido» y no sólo eso, también ha podido saber cómo andaba, se movía y masticaba. Todo este hallazgo bien le ha valido la portada del «Science», donde hasta seis artículos desgranan el trabajo de los expertos.
Desde hace cinco años, más de un centenar de expertos han trabajado para poder elaborar estudios y ahora 26 de ellos firman los estudios de la prestigiosa revista americana. «Una de las claves principales de este rompecabezas es la integridad de los esqueletos. Con la excepción del Homo erectus (Niño de Turkana) y los neandertales, no hay otros esqueletos de homínidos fósiles tan completos. Incluso la famosa "Lucy" (Au. afarensis) está sin rematar. Por otra parte, la naturaleza del mosaico de esta especie es única, representa una mezcla de antiguos australopitecinos con características similares, así como una serie de caracteres modernos que encontramos en el Homo erectus. Ésta es la razón por la que Sediba se considera el antecesor más razonable del género Homo», explica Peter Schimid a LA RAZÓN, uno de los autores de los artículos y profesor de la Universidad de Zúrich (Suiza).
En este sentido, Antonio Rosas, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) del Museo de Ciencias Naturales, apoya la teoría de que «en su especie sí que constituye un gran paso al completar un esqueleto y que todo este nuevo hallazgo aporta bastante información en un periodo de tiempo muy crítico, ya que estamos hablando de hace dos millones de años. Lo cierto es que también se debe a que encontraron bastantes huesos, si se tiene en cuenta que fueron dos osamentas diferentes, y que debido a las similitudes entre una y otra han podido configurar uno entero». En cuanto a si este tipo de reconstrucción, pudiera repetirse con otros restos de homínidos, Schimid subraya que «la integridad de los elementos es única y por lo tanto, dudo de que otras especies pudieran ser reconstruidas así».
Uno de los valores que tiene este equipo de trabajo es «la velocidad de publicación» que llevan desde el descubrimiento y que los expertos consultados por este periódico, como Rosas, destacan: «Es singular y llamativo que desde que descubrieron los restos han publicado en más de una ocasión». Quizás esta rapidez se debe que Berger mantiene su «lucha» personal con Ron Clarke, miembro de la misma universidad que él, pero que busca su «propio» eslabón pérdido a través de los restos de «Little Foot», a un ritmo más lento.

¿Qué saben?

Más allá de rencillas, este gran avance de la paleontropología supone algo más que simples conjeturas extraídas de una reconstrucción, «ya que el esqueleto que tenemos ahora nos proporciona conocimiento sobre las complejidad del organismo y nos da una idea de la relación funcional entre las diferentes regiones del cuerpo», explica Schimid. Así, tener un «todo» sirve para acercar el descubrimiento al público inexperto, porque los fragmentos sólo interesan a los especialistas, y de este modo da una buena idea del tamaño y la proporción del cuerpo.
Ahora, pueden definir que «la forma de andar del Sediba era particular. Se apoyaba en las dos piernas, pero en nada tiene que ver con otros australopithecus de su tiempo», apunta Berger. Por su parte, Jeremy DeSilva, uno de los coautores de la Universidad de Boston (EE UU) asegura que «la hembra Australopithecus sediba conserva un talón, el tobillo, la rodilla, la cadera y la parte baja de la espalda, todos los ingredientes necesarios para reconstruir con precisión la forma en que caminaba. Incluso el famoso esqueleto de «Lucy» sólo conserva dos de estos cinco (tobillo y la cadera)».
Schimid concluye que «la naturaleza del mosaico de sediba comparte muchas características con numerosos Homo, lo que la convierte en un precursor ideal del género Homo. Un hecho que Afarensis, así como otros fósiles, no son capaces de mostrar. Ésta es la razón por la que creo que a partir de este fósil esencial tenemos que reconsiderar las hipótesis filogenéticas propuestas hasta el momento, que se basan en materiales fragmentarios».
Lee Beger, el «padre» del hallazgo
Para Lee Berger hoy es un gran día. Los esfuerzos de cinco años de trabajo se ven recompensados. En declaraciones a LA RAZÓN, el paleontólogo afirma que «ahora ya se debe considerar a Sediba como alternativa sólida para explicar el origen del Homo, dado que en la actualidad nos encontramos con varias opciones diferentes». Además, subraya que «todas las similitudes las hemos recogido y desgranado en los artículos con los que podemos explicar cómo vivía esta especie».

martes, 9 de abril de 2013


Los chimpancés meditan sobre sus propios conocimientos. 


Los parientes animales más cercanos a nuestra especie, los chimpancés, tienen la capacidad de "pensar sobre el pensamiento" - lo que se denomina "metacognición" -, según un nuevo estudio realizado por científicos de la Georgia State University y la Universidad de Búfalo (ambas en Estados Unidos), informaTendencias 21.
Michael J. Beran y Bonnie M. Perdue, del Language Research Center(LRC) de la Georgia State University; y J. David Smith, de la Universidad de Búfalo, llevaron a cabo una investigación a este respecto. Sus resultados han sido publicados en la revista Psychological Science de la Association for Psychological Science de Norteamérica.
"La demostración de que existe metacognición en primates no humanos tiene implicaciones importantes con respecto a la aparición de la mente auto-reflexiva en el transcurso de la evolución cognitiva de nuestra especie", explican los investigadores en un comunicado de la Georgia State University.
La metacognición es la capacidad de reconocer los propios estados cognitivos. Se da, por ejemplo, cuando en un concurso el concursante debe tomar una decisión entre "llamar a un amigo" para asesorarse o arriesgarlo todo respondiendo a una pregunta por si solo, en función de la confianza que tenga en sus propios conocimientos.
"En la literatura científica, se ha producido un intenso debate en los últimos años sobre si la metacognición es o no es exclusiva de los humanos", explica Beran.
Si no saben, buscan información
Los chimpancés analizados en el LRC fueron entrenados para usar un sistema lingüístico del mismo tipo que el lenguaje de símbolos para nombrar cosas, lo que permitió a los investigadores conocer sus conocimientos o su ignorancia.
En el experimento, los científicos probaron a los chimpancés en una tarea que obligaba a los animales a utilizar símbolos para señalar qué alimento estaba escondido en una ubicación determinada. De este modo, si un trozo de plátano estaba oculto, los chimpancés informaban de este hecho y obtenían el alimento al tocar el icono de 'plátano', en un teclado con símbolos.
Los investigadores proporcionaron a los chimpancés bien información completa bien información incompleta acerca de las recompensas alimenticias que recibirían. En algunos de los casos, los animales habían podido ver anticipadamente los alimentos disponibles en el lugar oculto, por lo que podían señalarlos de inmediato, tocando el símbolo correcto, sin tener que ir al escondite para ver que era lo que había.
En otros casos, los chimpancés no podían saber qué alimento se encontraba en el lugar oculto, bien porque no lo habían visto en ese ensayo bien porque, aunque hubiesen visto un alimento, este podía no ser el colocado en el escondite. En estas situaciones, debían ir primero a buscar en el lugar oculto, antes de tratar de nombrar cualquier alimento.
Lo que se comprobó fue que los chimpancés señalaban objetos cuando sabían que estos estaban en el escondite; pero buscaban más información antes de señalar, si no sabían ya de qué alimento se trataba.
Según los autores del estudio: "Este patrón de comportamiento refleja una capacidad de búsqueda controlada de información que impulsa una respuesta inteligente. Este hecho sugiere claramente que nuestro pariente animal vivo más cercano tiene habilidades metacognitivas estrechamente relacionadas con las de los seres humanos".

Descubren dos nuevas especies gracias a unas armas del siglo XIX


En los arrecifes que rodean las Islas Gilbert (República de Kiribati, Pacífico Central) vivieron dos especies de tiburones: Carcharhinus obscurus y Carcharhinus sorrah, según una investigación que publica la revista PLOS ONE.
Hasta ahora no se había registrado la presencia de estos escualos en las islas y el hallazgo ha sido posible como resultado de un estudio detallado de varias armas fabricadas en el siglo XIX con dientes de estos animales.
En total, los científicos de la Universidad de Columbia identificaron ocho especies distintas de tiburón en 120 armas que pertenecen al Museo Field de Historia Natural.

miércoles, 27 de marzo de 2013


Un «busto-parlante» en los mensajes de móvil

  • Investigadores de la Universidad de Cambridge desarrollan Zoe, un busto virtual capaz de expresar una gama infinita de emociones humanas

Imagen de Zoe
Investigadores de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, han creado un "busto parlante" virtual capaz de expresar una amplia gama de emociones humanas. Zoe, que así se llama el busto, podría ser utilizado como asistente personal digital o para sustituir los mensajes de texto por "mensajería con rostro".
La cara, que parece viva, puede mostrar emociones como la felicidad, la ira o el miedo, y cambiar su voz para adaptarse a cualquier sentimiento que el usuario desee simular. Los usuarios pueden asimismo escribir cualquier mensaje, especificando la emoción requerida, para que Zoe lo 'interprete'. Sus diseñadores afirman, en un comunicado de la Universidad de Cambridge, que este es el avatar controlable más expresivo jamás creado, y que Zoe puede representar las emociones humanas con un realismo sin precedentes, informaTendencias 21.
La actriz real y sus algoritmos matemáticos
El sistema es el resultado de una colaboración entre investigadores del Cambridge Research Lab de Toshiba y el Departamento de ingeniería de la Universidad de Cambridge. Los estudiantes de esta institución ya han encontrado un parecido razonable entre esta cabeza sin cuerpo y Holly, el ordenador de a bordo de la comedia de ciencia ficción británica Red Dwarf.
En realidad, el rostro del avatar es el de Zoë Lister, una actriz muy conocida por su interpretación del papel de Zoe Carpenter en la serie del Canal 4 del Reino Unido, Hollyoaks.
Para recrear su cara y voz, los investigadores pasaron varios días grabando la voz de la propia Zoe y sus expresiones faciales. Se recogieron un conjunto de datos de miles de frases, que se usaron para entrenar al sistema.
Asimismo, los investigadores hicieron un seguimiento del rostro de Lister, mientras esta hablaba con el software a través del ordenador. La información recopilada fue transformada en modelo de voz y de cara, gracias a la aplicación de algoritmos matemáticos.
Rostros en los SMS
El resultado ha sido un sistema que es lo suficientemente ligero como para que funcione con tecnología móvil, y que podría ser usado como asistente personal en teléfonos inteligentes, así como para enviar mensajes con rostro a los amigos.
La imagen de la Zoe virtual se despliega en una plantilla que, en un futuro cercano, permitirá cargar las voces y los rostros de los propios usuarios en cuestión de segundos, en lugar de en días. De este modo, los usuarios podrán personalizar sus asistentes digitales, añadiéndoles sus propias emociones.
Así, por ejemplo, se podrá añadir al texto de un mensaje como "voy a llegar tarde" un rostro que exprese frustración. Al receptor le llegará entonces un "mensaje con una cara" parecida a la del remitente, con su emoción incluida.
Otras potenciales aplicaciones
Los creadores de Zoe buscan ahora otras potenciales aplicaciones para el sistema. También están trabajando con una escuela de niños autistas y sordos, en la que Zoe podría ser utilizado para enseñar a los pequeños a interpretar emociones y a leer los labios.
En última instancia, este busto virtual podría usarse para juegos, audiolibros visuales, como administrador de conferencias online y en otras interfaces de usuario.
"Esta tecnología podría ser el comienzo de toda una nueva generación de interfaces que harán posible que interactuar con un ordenador sea lo más parecido a hablar con otro ser humano", afirma Roberto Cipolla, del Departamento de Ingeniería de la Universidad de Cambridge.
"Nos llevó días crear a Zoe porque tuvimos que empezar de cero y enseñar al sistema a entender el lenguaje y las expresiones. Ahora que ya comprende esas cosas, no debería ser muy difícil transferir el mismo diseño a voces y caras diferentes ", continúa Cipolla.
Poco peso y sutileza emocional
Además de ser más expresivo que cualquier otro sistema anterior, Zoe es también notablemente más ligero en lo que a datos se refiere. El programa utilizado para su ejecución solo tiene un tamaño de unas decenas de megabytes, lo que significa que puede ser fácilmente incorporado en dispositivos incluso más pequeños que las computadoras, como las tabletas o los smartphones.
Funciona usando un conjunto de emociones primarias fundamentales. La voz de Zoe, por ejemplo, tiene seis configuraciones básicas: feliz, triste, tierno, enojado, temeroso y neutro. El usuario puede ajustar estos valores a diferentes niveles, así como alterar el tono, la velocidad y la profundidad de la voz del avatar.
Mediante la combinación de estos niveles, se hace posible preconfigurar o crear combinaciones emocionales casi infinitas. Por ejemplo, la combinación de ternura y felicidad con un ligero aumento de la velocidad y la profundidad de la voz hace que Zoe suene agradable y acogedor. Y una combinación de velocidad, ira y miedo hace que Zoe suene como si fuera a tener un ataque de pánico.
Todo ello hace posible un nivel de sutileza emocional que, según los diseñadores de Zoe, no ha sido posible alcanzar hasta ahora con otros avatares.
Eficacia comprobada
La eficacia del sistema ha sido probada con voluntarios a través de una página web de crowdsourcing. A los participantes en la prueba se les mostró un video y un archivo de audio en los que Zoe expresaba una sola frase, y se les pidió que identificaran cuál de las seis emociones básicas había replicado el sistema. Veinte personas distintas evaluaron un total de diez frases.
El reconocimiento de las emociones de Zoe fue del 77%, cuando los participantes vieron tanto el vídeo como el audio (el porcentaje de aciertos sobre las emociones de la actriz real fueron menores: del 73%) . Si solo vieron el vídeo, el reconocimiento de la emoción fue correcto en el 52% de los casos; y si solo escucharon el audio, la tasa de éxito fue del 68%.
Cipolla señala que "hoy día, la interacción humano-ordenador aún está centrada en la escritura sobre el teclado o los movimientos con el ratón. Esto hace que muchas personas encuentren el uso del ordenador difícil y frustrante".
Sin embargo, los resultados obtenidos con Zoe podrían cambiar esta situación, asegura el investigador: "En el futuro, seremos capaces de llevar la computación a mucha más gente si se puede hablar con los ordenadores de una manera más natural. Por eso que hemos creado Zoe: un rostro emocionalmente más expresivo y sensible, con el que el ser humano puede mantener realmente una conversación".

Cómo compartir fotos sin dejar rastro


Universitarios chilenos han creado una aplicación para teléfonos inteligentes que permite compartir fotos con otros usuarios, aunque las imágenes aparecen en la pantalla durante unos breves segundos y luego desaparece sin dejar rastro en el dispositivo.
La aplicación se llama Blink Me, es gratuita y cuenta ya con unos 3.000 usuarios en América Latina, especialmente en Chile, México y Colombia, explicó a Efe Max Rencoret, uno de los fundadores del proyecto.
Blink Me funciona como un chat, donde cada usuario tiene su lista de contactos, pero con el objetivo de compartir fotos por un pequeño lapso de tiempo.
Cada persona elige una foto, los contactos con los que quiere compartirla y el tiempo de exposición: 'blink', que es un fugaz pestañeo, tres segundos o cinco segundos. Después, la imagen desaparece y no queda almacenada en la memoria del teléfono.
Max Rencoret, que ha dejado sus estudios de Ingeniería Civil para dedicarse al proyecto, y su amigo Benjamín Molina, que estudia Agronomía, tuvieron la idea de crear Blink Me tras una noche de verano.
"Estábamos de vacaciones en la playa y una noche en una fiesta le sacamos una foto a un amigo que estaba borracho", recuerda Rencoret.
Mandaron la imagen a otro amigo por WhatsApp y el poder de las redes sociales hizo el resto. "En pocas horas la tenía medio Santiago, estaba en Facebook y la habían visto su novia, sus padres y su jefe", explica.
Los dos jóvenes pensaron en crear una aplicación para poder compartir fotografías comprometedoras sin correr el peligro de que se difundan masivamente a través de las redes sociales.
Si bien este fue el propósito original, los fundadores de Blink Me se han dado cuenta de que muchos usuarios usan la aplicación como una simple herramienta para compartir un instante preciso con sus amigos.
"La mayoría de gente lo usa simplemente para compartir un momento. Las fotos en los chats tradicionales se almacenan y ocupan memoria del teléfono, y a veces no tiene sentido guardarlas", afirma Rencoret.
El desarrollo de la aplicación está a cargo de la empresa Nixpic, que Rencoret ha creado junto a tres socios más. La compañía tiene además once empleados.
Los jóvenes tienen un presupuesto de 250.000 dólares (194.000 euros), que procede de concursos públicos que ha ganado el proyecto y de inversionistas privados que confían en el potencial de la aplicación.
La tarea recién ha empezado y sus creadores ya trabajan en próximas actualizaciones y nuevas propiedades de Blink Me.
Dentro de unos días ofrecerá la posibilidad de sincronizarse con los contactos que los usuarios tienen en la agenda del teléfono y en Facebook.
El siguiente gran paso, explica Rencoret, será la inclusión de texto, para que los usuarios puedan comentar las imágenes que comparten.
También han explorado la creación de canales propios para empresas u organizaciones, como sucede con Twitter.

Hallan una túnica previkinga tras el deshielo de un glaciar noruego


 La holgada prenda de color marrón grisáceo, adecuada para una   persona de 1,76 metros de altura, fue encontrada a 2.000 metros sobre   el nivel del mar
Una túnica de lana de época previkinga, encontrada junto a un glaciar en deshielo en el sur de Noruega, muestra cómo el calentamiento global se está convirtiendo en una bendición para la arqueología, afirman los científicos responsables del hallazgo.
La holgada prenda de color marrón grisáceo, adecuada para una persona de 1,76 metros de altura, fue encontrada a 2.000 metros sobre el nivel del mar en lo que podría haber sido una ruta comercial de la época romana en el sur de Noruega. La datación por radiocarbono mostró que fue fabricada en torno al 300 d.C.
"Es una pena que se estén descongelando los glaciares, pero es algo emocionante para los arqueólogos", dijo Lars Piloe, un arqueólogo danés que trabaja en los glaciares noruegos, en la primera exhibición pública de la túnica, que ha sido estudiada desde que se encontró en 2011.
Un guante y un bastón ornamentado vikingos del 800 d.C., un zapato de cuero de la Edad de Bronce y antiguos arcos y cabezas de flechas utilizados para cazar renos están también entre las 1.600 piezas encontradas en las montañas del sur de Noruega desde que el deshielo se acelerase en 2006. "Esto es sólo el comienzo", dijo Piloe, augurando nuevos descubrimientos. GLACIARES EN DISOLUCION
El descubrimiento en 1991 de Otzi, un hombre prehistórico que deambulaba por los Alpes hace 5.300 años entre Austria e Italia, es el hallazgo más famoso encontrado en un glaciar. En los últimos años, ha aparecido material arqueológico desde Alaska hasta los Andes, en muchos casos debido al deshielo de los glaciares.
La fusión está causada por el cambio climático, provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero de origen humano a partir de la quema de combustibles fósiles.
Los arqueólogos dijeron que la túnica mostraba que el glaciar Lendbreen de Noruega, donde fue encontrada, no era tan pequeño desde el 300 d.C. Con la exposición al aire, los tejidos antiguos sin tratar pueden desintegrarse en semanas a causa de los ataques de insectos y bacterias.
"La túnica estuvo bien utilizada, fue reparada varias veces", dijo Marianne Vedeler, una experta conservadora del Museo de Historia Cultural de Noruega.
La túnica está hecha de lana de oveja con un adorno de diamante ennegrecido con el tiempo. Sólo un puñado de túnicas similares han sobrevivido tanto tiempo en Europa.
Para los expertos en Oslo una de las grandes incógnitas es por qué alguien dejaría una cálida túnica en un glaciar.
Una posibilidad es que el propietario padeciera una hipotermia en una tormenta de nieve, que en algunas ocasiones provoca la falsa sensación de calor que lleva a quitarse ropa a los que la sufren.